Igual te suena demasiado tradicional lo de la pedida de mano o crees que es cosa del pasado. Vamos a hacer un recorrido histórico para saber de dónde procede este rito y cómo se realiza en la actualidad. Y qué tienen que ver los anillos en todo esto.  

Los inicios: el manus

Nos remontamos hasta la antigua Roma, cuando por su derecho civil las mujeres eran tutorizadas por el patriarca de la familia, así que el novio solicitaba al padre de la novia el manus, es decir que dicha tutorización pasase al futuro marido. Afortunadamente esto ha cambiado, y las mujeres mayores de edad no están bajo la tutela ni del padre ni del marido. Pero la expresión pedir la mano procede de este concepto, y la tradición se mantiene solicitando el novio al padre de la novia su permiso.

La tendencia actual

Hoy en día se ha convertido en algo más privado de los novios, sin buscar una autorización paternal. Eso no quiere decir que la propuesta no pueda ser en público, sino que lo que se busca es sorprender a tu pareja y convertirlo en un momento romántico e inolvidable para vosotros dos y nadie más.

Por eso hay actualmente tantos tipos de pedidas de manos como parejas. Si sois tímidos seguro que lo ideal es que la propuesta sea en un entorno privado e íntimo, pero si sois extrovertidos igual os apetece hacerlo sin importar el público a vuestro alrededor. Si  valoráis mucho la familia tal vez la elección sea rodeados de familiares… todo depende de cómo os sintáis más cómodos. Puede ser de un modo más original como en un viaje, con un flashmob o en medio de un concierto. O más tradicional como en los postres de una cena romántica. 

Y una vez que la novia ha dado el sí quiero también se puede realizar la ceremonia formal con los padres. Pero no podemos obviar que cada vez es más común que sea la novia la que se anime a hacer la propuesta. ¡Los tópicos también pueden romperse y más por un motivo tan romántico y especial!

Una pedida de mano tradicional

La tradición marca celebrar una fiesta formal e íntima en la que se solicite la aprobación del padre de la novia, y en la que la novia reciba un anillo (o una pulsera) y el novio un reloj (o unos gemelos). Suelen realizarse entre 3 y 6 meses antes de la boda, y es una buena excusa para extender la celebración de la boda y compartir vuestra felicidad con familiares. Si se realiza en modo formal los hombres deberán ir con traje oscuro y las mujeres con vestido de cóctel. Lo más probable es que las dos familias ya se conozcan, pero si no es así, puede ser un gran momento para las presentaciones antes del gran día. 

Y continuando con las tradiciones la celebración se realizará en casa de los padres de la novia, donde acudirá el novio con sus padres, y a la que también pueden asistir los hermanos. Pero la idea es que sea tan solo la familia más directa la invitada. Aunque también para quitar tensión se puede realizar en un restaurante. Esta ceremonia es más protocolaria y un símbolo de respeto hacia los padres que la petición en sí misma, ya que los novios ya han tomado su decisión previamente. 

El anillo de pedida

El punto en común que suele tener todas las pedidas de mano es el anillo que le regala el novio a la novia (aunque puede ser al revés, como ya hemos comentado). La tradición del anillo también procede de los romanos, pero el clásico anillo de oro con diamantes, símbolo de fidelidad, y proviene del siglo XV. Y que sea un aro liso es para simbolizar la eternidad y el ciclo de la vida. 

Sabiendo todo esto solo os queda decidir el cómo y cuándo hacer la gran propuesta, y si lo vuestro es seguir la tradición o apostar por la originalidad. En Cristina Wish también disponemos de alianzas de compromiso que te encantarán, y si no es el caso recuerda que dispones de un mes para su devolución gratuita.