Llega la Navidad, blanca Navidad. Especial, entrañable, mágica. La época del año en la que los sueños se vuelven realidad. En la que creer es poder. En la que se cumplen los deseos. El momento perfecto para prometer a tu pareja amor eterno y preparar una pedida de mano memorable. Con o sin nieve, qué más da cuando lo que importa es el mensaje.

El amor no entiende de fechas, pero la Navidad se presta especialmente a la petición de matrimonio. Las familias se reúnen, se producen los reencuentros, se magnifican las emociones. Qué mejor momento para obtener un sí. Rodeados de los vuestros. Poniendo el broche perfecto al año saliente y mirando al venidero con una ilusión más grande que el colorado saco de Santa Claus.

Ningún regalo será más acertado para la persona que te hace feliz que un anillo de pedida de mano. Un solitario de compromiso. Uno con brillantes que represente los valores de la Navidad y sirva de antesala de una unión que se avecina eterna. Lo tienes claro y el decorado es inmejorable: árboles engalanados, calles iluminadas, pomposos paquetes…

Este año el cuento de Navidad lo vais a protagonizar vosotros. Déjate llevar y dile que la quieres. Para siempre. A tu manera. ¡Merry christmas!