El oro es un metal precioso ubicado en el grupo 11 de la tabla periódica bajo el símbolo Au (del latín 'Aurum', que significa 'amanecer'). Normalmente se encuentra en la naturaleza en estado puro, en forma de pepitas y depósitos aluviales, y por sus características físicas se define como blando, brillante, pesado, maleable, dúctil y... ¿amarillo? En este post te contamos más sobre los colores del oro.

Antes de nada te diremos que para su utilización en joyería es necesario mezclar el oro con otros metales, consiguiendo así la dureza requerida. El mayor grado de pureza recomendado para su uso en joyería son 18 quilates. El que utilizamos en Cristina Wish.

El oro puro (24 quilates) tiene un color amarillento; de hecho utilizamos el adjetivo dorado para referirnos a ese tono reconocible que presenta en su estado natural. Sin embargo, es posible modificar el color del oro a partir de algunas aleaciones, mezclándolo con otros metales y consiguiendo con ello una mayor variedad cromática.

Los colores de oro más habituales en joyería, con los que trabajamos en Cristina Wish, son los siguientes:

Oro amarillo

1000 g. de oro amarillo = 750 g. de oro, 250 g. de plata y cobre.

Oro blanco

1000 g. de oro blanco = 750 g. de oro, 250 g. de plata y paladio.
Ocasionalmente el paladio puede sustituirse parcial o totalmente por níquel.

Oro rosa

1000 g. de oro rosa = 750 g. de oro, 250 g. de cobre y plata.

Lógicamente, no todos los metales con los que se mezcla el oro tienen el mismo valor, lo que implica que piezas en algunos colores como el oro blanco tengan un precio algo mayor que las mismas elaboradas en otros tonos.

Más colores del oro:

Oro rojo

1000 g. de oro rojo = 750 g. de oro y 250 g. de cobre.

Oro azul

1000 g. de oro azul = 750 g. de oro y 250 g. de hierro.

Oro verde

1000 g. de oro verde = 750 g. de oro y 250 g. de plata.

Oro gris

1000 g. de oro gris = 750 g. de oro, alrededor de 150 g. de níquel y 100 g. de cobre.