Las joyas, por mucha calidad que tengan, necesitan un mantenimiento periódico y adecuado para permanecer siempre en un perfecto estado. Su uso continuado y el paso del tiempo provocan en ellas un desgaste que conviene prevenir o disimular. En este post te damos algunos consejos generales para limpiar tus joyas que no debes pasar por alto.

Prevenir antes que limpiar

Revisa tus joyas con frecuencia para evitar su deterioro y que la limpieza sea efectiva. Si las piezas están dañadas (rotas, agrietadas) o sus piedras están sueltas, repáralas primero –en caso de duda acude a un joyero de confianza- y deja el brillo para después.

Utiliza productos adecuados

Ante la duda, compra productos específicos para la limpieza de joyas y vigila su composición.El alcohol es muy efectivo, pero por ejemplo la lejía puede ser especialmente dañina.

Ni jabón ni cloro

Cuando las joyas entran en contacto con el jabón se genera una película que termina modificando la apariencia original de las creaciones. Ten mucho cuidado al lavarte o bañarte y evita entrar con las joyas en piscinas o spas, el cloro puede causar cambios de color e incluso daños mayores.

Paños para joyas

Evita tejidos o toallas de papel para la limpieza, nada de fibras. Utiliza mejor paños de pulir en joyería, con excelentes resultados para piezas de oro y plata.

Seca con cuidado

Desliza el paño con suavidad, nada de frotar con fuerza.

Ni por exceso ni por defecto

Como te decíamos al principio, es importante limpiar las joyas con cierta periodicidad, pero ojo, sin pasarse. Máximo dos veces al mes, sobre todo si se trata de una piedra preciosa como la esmeralda.

Los diamantes también se limpian

Aunque resistentes, los diamantes también se limpian. ¿Cómo? Emplea primero un cepillo humedecido y después un paño para secar. Para una limpieza más intensa, pon las piedras a remojar en una taza con agua tibia y 1/4 parte de amoníaco. 20 minutos serán suficientes. A continuación, frota suavemente con un cepillo de dientes para llegar a cada rincón. Enjuaga finalmente con agua tibia.