¿Quieres sorprender a tu chica pero no sabes cómo hacerlo? ¿Has pensado en una joya y no tienes ni idea de cuál elegir? Más complicado aún, ¿crees que ha llegado el momento de pedirla matrimonio y te da miedo fallar en la elección del anillo de pedida? Para ti escribimos este post, para que aciertes con ese regalo tan especial y lo conviertas en un detalle eterno. Aquí tienes nuestros 6 consejos prácticos para comprarle una joya a una mujer:

1. Cualquier excusa es buena para regalar

Una joya es para siempre y cualquier excusa es buena para entregársela a esa persona que tanto quieres. Una sortija, una pulsera, un colgante o unos pendientes, elegidos con acierto y cariño, son ideales para un cumpleaños, un aniversario o cualquier otra celebración. Y si esta no existe lo mismo da. Improvisa, regala emociones sin avisar y déjala con la boca abierta.

2. Un tipo de joya para cada ocasión

Cada ocasión requiere de la joya adecuada. Unas veces valdrá un pequeño detalle mientras que otras necesitarás esforzarte más. Especial atención tendrás que prestar si lo que vas a comprar es un anillo de pedida, no puedes fallar en una cita tan importante. Si se trata de una alianza de boda, la decisión será al menos compartida, una cosa de dos, aunque deberás poner igualmente empeño en la causa y demostrar tu compromiso.

3. Presta atención a sus gustos y necesidades

Presta atención a tu chica, a sus gustos y necesidades. Nadie mejor que tú debería conocer su estilo y personalidad. Hay joyas más y menos modernas. Unas más llamativas, otras más discretas, más sencillas, ornamentadas… ¿Lleva tiempo buscando una pulsera para combinar con ese vestido tan impresionante? ¿Siempre quiso tener un collar de plata como el que lucía aquella actriz tan guapa en su película favorita? Observa, escucha y acertarás.

4. Acierta con el metal, el color y el tamaño

Para cuestiones más técnicas te aconsejamos que leas otros textos de este blog o que nos consultes directamente antes de comprar. Te adelantamos que es importante que te fijes bien en el metal con el que está tallada una pieza, teniendo especialmente en cuenta su color y la calidad. El oro, por ejemplo, puede ser amarillo, blanco, rosa e incluso de otras tonalidades en función de la aleación, y su pureza dependerá de la cantidad de quilates que tenga.

5. La piedra, el valor añadido

¿Con o sin gema? Cuestión de gustos y presupuestos. Si quieres esmerarte y piensas que una piedra preciosa será para tu chica como la guinda de un perfecto pastel, adelante. Las principales son el rubí, el zafiro y la esmeralda, aunque la más utilizada en joyería es el diamante, cuya calidad depende del color, la pureza, el peso y la talla. 6. El momento, la escenificación Ha llegado la hora de la verdad. Una joya perfecta habrá de regalarse de una manera igualmente perfecta. Demuestra tu elegancia y da rienda suelta a tu imaginación. ¡Ale hop! Escenificación única para un momento mágico. ¡Chapeau!