Llevas tiempo dándole vueltas a la cabeza y estás dispuesto a hacerle la gran pregunta. No te asustes, probablemente, ella esté tan convencida como tú. Por ello, tan solo tienes que buscar el mejor momento para convertir tus deseos y los suyos en realidad. Y si estás perdido, no te preocupes, aquí te enseñamos a descifrar si ha llegado el momento de pedir matrimonio a tu chica. ¡El ‘sí, quiero’ está más cerca que nunca!

1. Piensa en un futuro común

Vamos con la primera de nuestras pistas que, en este caso, sí es la más importante. Si ves que tu novia piensa y habla siempre con un ‘nosotros’ en la boca, o hace comentarios sobre cómo será vuestra vida dentro de veinte años… ¡la tienes en el bote amigo! No esperes más, porque lo está deseando. Llegó la hora de pedir matrimonio.

2. Habla de niños sin parar

Sabemos que a veces cuesta, pero intenta prestar mucha atención a sus palabras porque seguro que están llenas de indirectas. Si la tuya es de las que llega a casa y no para de hacer comentarios sobre lo graciosos, salados y monos que son los bebés de sus amigas… la indirecta es muy directa. Como poco, quiere ser madre pronto; así que no descartes que también espere convertirse en tu esposa aún más pronto.

3. Rememora al detalle las bodas de sus amigas

Que jamás en su vida ha visto un vestido tan bonito como el de su amiga Marta, que aún recuerda lo exquisita que estaba la tarta nupcial en la boda de Nacho y Julia, que la de sus primos fue como un cuento de hadas… ¡Seguro que ella quiere otra igual! Ya sabes, respira hondo, saca pecho y menciona la ansiada pregunta: ¿Quieres casarte conmigo?

4. Se queda prendada ante los escaparates de joyas y ojea vestidos de novia por Internet

En Cristina Wish sabemos lo que puede llegar a entusiasmar una joya a una mujer. ¡Damos fe de ello! Por eso, no pierdas detalle si tu chica se queda petrificada frente a un escaparate mirando extasiada un precioso par de alianzas. No hay mayor prueba de la ilusión que le haría casarse.

Otra pista habitual, y más clara que el agua, suele ser que la pilles ojeando trajes de novia por Internet. Echa un ojo al historial de navegación de su ordenador. Vestidos con escote corazón, palabra de honor, de corte sirena… te suenan a chino pero a ella no, porque hace ya tiempo que sueña con el suyo. ¡No tengas miedo y atrévete!

5. Ha mencionado la luna de miel más de una vez

La Habana, Nueva York, Buenos Aires… Tu novia no ha cruzado el charco y está deseando hacerlo. Se pasa el día buscando las mejores ofertas de grandes viajes combinados: la ciudad, la playa y la montaña. Para su luna de miel lo quiere todo y así te lo hace saber. No te queda otra que hincar la rodilla y preguntar: ¿Quieres ser mi esposa? ¡Lánzate a la piscina, que ya es tuya!