Junio ya está aquí y con él llegará el verano, época del año en el que muchas parejas deciden organizar su boda. Si estáis pensando o ya tenéis decidido realizar la vuestra, ¿por qué no celebrar la boda en la playa? Aunque no sea la época más recomendable dada el aumento notorio de público, es uno de los tipos de boda que más se suceden durante los meses de calor. Pero, ¿quieres que tu boda destaque y sea diferente? En Cristina Wish te contamos cómo preparar una boda en la playa.

Hora y lugar perfectos

Ni qué decir tiene que el momento idóneo para celebrar este tipo de bodas es por la tarde. Es sin duda la mejor idea. Fundamentalmente porque la temperatura será idónea para los invitados. Además, la playa estará más despejada, habrá más espacio y el mar junto con el reflejo del sol lograrán un ambiente idílico para vuestro gran día.

Sin embargo, encontrar el lugar perfecto no es tarea fácil. No solo por la cantidad de gente que frecuenta la playa en verano, sino porque habrá que solucionar una serie de asuntos burocráticos con el ayuntamiento para que os permitan celebrar el enlace. En cualquier caso, ‘querer es poder’, así que buscaros una pequeña playa o una cala discreta para que todo resulta más sencillo y personal. 

El vestido de la novia y la decoración

El vestido de la novia ha de escogerse teniendo en cuenta las altas temperaturas que con toda probabilidad habrá durante la ceremonia. Un vestido de tela ligera, de estilo bohemio y que case con tu alianza de Cristina Wish será práctico y cómodo para disfrutar del gran día.

En cuanto a la decoración, el blanco suele ser el color idóneo para este tipo de enlaces. El azul y el amarillo también pueden acompañar en el atrezzo: mesas, sillas o cualquier otro elemento decorativo. Siendo el cielo, el mar y la playa no hace falta mucho para la decoración. Por ello, los pequeños detalles como conchas o estrellas de mar con los colores mencionados tendrán éxito seguro.

Comida ligera y lista reducida

En este tipo de bodas no es recomendable contratar grandes banquetes con mucha cantidad de comida, más cuando quizás no haya posibilidad de montar mesas. Por ello, lo mejor es escoger un buffet o un menú ligero en el que los platos fríos, los cócteles y las frutas cobren protagonismo. Gazpachos, trozos de melón con jamón o incluso helados ayudarán a paliar el calor durante el evento.

Lo mismo sucede con los invitados. Una boda por todo lo alto no es lo más recomendable. Familiares, amigos más cercanos y nadie más. Y si no vivís en el lugar, hay que facilitar a los invitados la tarea de buscar alojamientos para esa noche. Por cierto, es importante avisar con antelación, ya que en esta época del año la mayoría de ellos se irán de vacaciones, por lo que si no los avisáis con tiempo no podrán asistir a la celebración.

Cómo combatir el calor

Para que no haya sustos y los invitados se encuentren a gusto en todo momento, podéis colocar cestas con abanicos para que puedan sofocar el calor o, incluso, pequeñas toallitas frías para refrescarse.

Una aliada perfecta para combatir el calor puede ser una mesa a la entrada de la ceremonia en la que colocar una cubitera con botellas de agua y jarras con limonada muy fresca.