La música es uno de los elementos más importantes de una boda. Para muchos, quizás las canciones que suenan en una boda no entran en los planes de los preparativos, pero es uno de los complementos imprescindibles del enlace. Muchas veces las parejas se centran en la decoración, el menú, el vestido o las flores y descuidan el baile, sin caer en la cuenta de que los invitados pueden recordar ese día no solamente por lo bonita que estuvo la ceremonia o lo bien que comieron, sino también por lo bien que se lo pasaron. Y es que una buena elección de canciones que suenan en una boda puede llegar a despertar sentimientos y emociones especiales en los invitados.
 
La música está presente durante toda la ceremonia. Uno de los momentos mágicos se da cuando la novia aparece radiante con su vestido y camina hasta el altar. Un instante que a buen seguro necesitará de una melodía especial para laurear y magnificar ese momento. Antes se utilizaba la marcha nupcial, pero hoy en día todo vale.  Por ello, la música en directo puede ser la elección idónea para crear un ambiente único, íntimo y especial. Aunque lo clásico es perfecto para este tipo de momentos, otros estilos pueden ser incluidos, así como canciones que tienen un significado especial para la pareja.
 
Significado tiene también la alianza de boda, símbolo por excelencia de la ceremonia nupcial que representa un compromiso único y trascendental. En Cristina Wish hay descuentos del 50% en los anillos y solitarios, y los hay de todos los tipos y colores: oro, oro blanco, oro rosa, oro platino, oro amarillo… porque no son solamente unos anillos, son la señal de amor conyugal y del amor recíproco con fidelidad perpetua.
 

El banquete y la fiesta

 
Pero volviendo a la importancia de las canciones en la boda, los novios, además de ser los protagonistas, son los anfitriones, por lo que deben intentar que haya un buen ambiente. Por ello, antes de que los comensales tomen asiento para degustar el magnífico y exquisito menú, la entrada al banquete ha de ir acompañada de la canción correcta. Será el vaticinio de un gran día (o noche) y una gran fiesta.
 
Para que esto se cumpla no basta mandarle un listado al DJ para que ponga las canciones una tras otra durante la boda. La virtud de una buena selección está en escogerlas al gusto de los invitados y de los novios según se desarrolle el convite. Así, la primera canción que bailarán los enamorados ha de ser escogida y meditada con antelación. Se trata de uno de los momentos más emotivos y románticos de la boda y debe ser perfecto para que no termine siendo una experiencia incómoda para todos.  
 
Antiguamente se abría el baile de novios con un vals, pero en la actualidad muchas son las parejas que se dejan llevar por el ritmo de la canción que sonaba cuando se conocieron y que escucharon sin parar durante su noviazgo, para dar paso luego a la fiesta. Desde ese momento, las canciones marcarán el ritmo de la diversión de los invitados que, tras todo el trabajo de organización previo, es lo imprescindible.
 
La música en las bodas ofrece una gran variedad de opciones para que tanto la pareja como los invitados y comensales recuerden viejos momentos a la par que disfrutan de un magnífico enlace. Las canciones que suenen en la boda serán la banda sonora del gran día y harán de la velada una fiesta llena de magia, diversión y un sinfín de emociones únicas.