Durante el proceso de organización de la boda seguro que has pensado en todos los aspectos importantes: el lugar de la celebración, el vestido y el traje de novios, las alianzas de Cristina Wish a elegir, el fotógrafo y por supuesto, las flores. Y es que se trata del elemento estrella para la decoración de la boda, ya que estará presente en la ceremonia, en el banquete ocupando el centro de las diferentes mesas, y cómo no, en el ramo de flores de la novia. Por todo ello, acertar con las flores para tu boda es muy importante, así que os daremos una serie de consejos que os puedan ayudar. ¡Toma nota!

Utilizad las flores de temporada

Por fortuna, hoy en día podemos encontrar una gran variedad de flores durante todo el año. Sin embargo, es aconsejable optar siempre por las flores de temporada, ya que se mantendrán mejor y a buen seguro resultarán más económicas. Así que, no te obceques en una flor que hayas visto en una revista o por internet. Primero, asegúrate que esté disponible para la fecha de tu boda, porque de ser así, será la más bonita y la que mejor aspecto luzca. 

Las flores irán acordes a la decoración

Como ya hemos dicho anteriormente, las flores son un elemento fundamental en la decoración de la boda. Lo cierto es que tienen un papel muy importante por su vistosidad, así que tienen que ir en armonía en estilo y color con el tipo de boda que vayáis a celebrar. Por ejemplo, si la boda va a ser de estilo rústico podéis elegir cualquier flor de aspecto silvestre mientras que, si tenéis la intención de celebrar la boda en la playa, os da la opción de escoger una flor más exótica.

Pese a que las flores se utilizarán tanto en la ceremonia como en el banquete y aunque sean espacios diferentes y separados, debe existir una cierta conexión para mantener el hilo conductor durante toda la celebración.

El ramo de flores de la novia

No sabremos el destino que tendrá el ramo de flores una vez acabada la fiesta. Si terminará en manos de un familiar o amiga, si reposará en una iglesia o si, por el contrario, será el azar quien lo reparta entre todas las asistentas a la boda tras el tradicional lanzamiento.

Sin embargo, este es una de los complementos estrella de la novia el día de su boda. Y es que, es cierto que por muy guapo que vaya el novio, por muy bien que haya quedado la decoración o por espectacular que sea el escenario de la ceremonia, todas las miradas terminan centrándose en la novia. El vestido, el peinado, las joyas y, por supuesto, el ramo de flores, serán objeto de críticas.

Varios puntos se han de tener en cuenta para que el ramo vaya en la línea del traje y los complementos. Si se opta por llevar un vestido muy recargado, el ramo será más sencillo; o dependiendo del físico de la novia podrá escogerse un ramo más grande o más pequeño, ya que un gran abanico de flores resaltará más con una novia alta que con una bajita. 

Existen de muchos tipos y formas y pueden escogerse en función del corte del vestido. Ramos en cascada, bouquets (ramos pequeños que cada vez están más de moda), escalonados o grandes. Incluso se puede hasta personalizar añadiéndole algún accesorio que lo haga único y especial, ya sea una fotografía de tus seres queridos o un pañuelo que envuelva los tallos con vuestras iniciales.

El presupuesto

Nuestro último consejo es que realicéis un presupuesto para conocer cuánto dinero se destinará a las flores. Así podréis guiaros y acertar tanto en la calidad como en la cantidad, porque como ya dijimos, no todo vale. ¡Dale colorido a tu boda!