La elección del fotógrafo de boda es, junto a la de las alianzas, el restaurante o el traje de la novia, una de las más importantes que tendréis que afrontar en los preparativos de vuestro gran día. Las diferencias entre un buen y un mal reportaje son infinitas, casi tantas como el número de profesionales que ofrecen sus servicios en tu ciudad. Recuerda que las imágenes son testimonio y memoria gráfica. Instantáneas que emocionan y se transmiten de generación en generación. Una inversión de presente y futuro que queremos hagáis con conocimiento de causa. Aquí van nuestros 10 consejos:

2. El presupuesto

El presupuesto determinará en parte la contratación, pero antes de que lo decidáis os recomendamos que os informéis bien. Es importante que sepáis cuánto cuesta de media un reportaje fotográfico de boda y que toméis esa referencia para haceros una idea. Si podéis, no escatiméis, quitad de otro sitio y poned aquí. Recordad que cada boda se celebra una única vez, que todos los momentos cuentan y son irrepetibles y que, finalizado el evento, si el resultado no es el esperado, ya no habrá una solución óptima. Decir también que lo barato muchas veces sale caro, y que a veces sucede justamente lo contrario.

2. La anticipación

Os aconsejamos que os pongáis a mirar fotógrafos con bastante antelación. Los mejores son normalmente también los más demandados, por lo que para conseguir sus servicios tendréis que contratarlos hasta con un año de anticipación.

3. El estilo

Al igual que ocurre con los solitarios de pedida o las alianzas de boda, el estilo es clave en fotografía. El trabajo que contratéis ha de ser representativo y reflejo de vuestra personalidad. Hay profesionales muy tradicionales, otros modernos, los hay más y menos elegantes, etc. Unos tienen preferencia por los retratos, las expresiones, otros se fijan en los detalles… Existen sensibilidades muy distintas y tendréis que decidir. Para ello es muy importante que veáis muestras de trabajos anteriores y comparéis. Intercambiad opiniones entre vosotros y elegid a un fotógrafo que comparta vuestro estilo. Alguien que ofrezca justamente lo que estáis buscando.

4. Las opciones

Decidido el estilo, es momento de rastrear las opciones que os ofrece el mercado. Desde estudios de toda la vida a fotógrafos freelance, pasando por tantas alternativas como queráis sopesar. Preguntad, el boca a boca suele ser de gran ayuda, y utilizad Internet para ir elaborando una lista de posibilidades de entre las que saldrá la definitiva.

5. Las impresiones

En este tema las impresiones cuentan, y mucho. Contactad telefónicamente con los fotógrafos preseleccionados y haced una primera criba. Quedad con los finalistas y entrevistaros con ellos. Dejad que os expliquen, que os muestren, que os convenzan, y resolved cuantas inquietudes tengáis. El cara a cara ha de ser definitivo.

6. La flexibilidad

Los fotógrafos tienen su manera de trabajar, pero vosotros tenéis la última palabra. Antes de contratar, informaos bien de todos los detalles (qué incluye y qué no el servicio, horarios…) y puntualizad aquellas cosas que consideréis.

7. El servicio

Hay que definir el servicio contratado con precisión cirujana. Desde el número de fotos gasta el formato de entrega y, por supuesto, las sesiones a realizar. Es posible que solo se tomen fotos durante la ceremonia, pero para que el reportaje sea completo suelen incluirse también fotografías del antes y del después, así como otras extras de la novia con su vestido, especiales para los invitados, etc.

8. La planificación

Que el fotógrafo sea serio y ordenado será sin duda un valor añadido. Es importante coordinar con él los horarios en los que se van a tomar las fotos (al margen de las de la ceremonia) y coordinarlos si es necesario con los de maquillaje y peluquería, entre otros.

9. Las recomendaciones

Es importante que el fotógrafo que elijáis os genere confianza para que sigáis sus recomendaciones. Si os fiais de él y es un profesional experimentado, su asesoría será la mejor garantía de un trabajo bien hecho. Disfrutad de la boda, posad con naturalidad y dejad que las cosas fluyan para que los resultados sean, como mínimo, los esperados.

10. El contrato

Las palabras se las lleva el viento y tanto para vosotros como para el fotógrafo es importante que previo al comienzo del trabajo firméis un contrato que recoja las particularidades. Entre otros aspectos, el documento recogerá el nombre del profesional para evitar subcontrataciones, el precio del reportaje y la forma de pago, la descripción pormenorizada de los servicios, la hora de comienzo y finalización y la fecha de entrega.